2 de mayo de 2026

Cómo Regar Plantas de Cannabis: Guía Completa | Royal King Seeds

JT

Jade Thornton

Cultivadora y Especialista en Semillas

La mayoría de los cultivadores de cannabis matan sus plantas por exceso de cuidado, no por descuido. El exceso de riego es el error más común en los cultivos caseros, y casi siempre lo comete alguien que cree estar haciendo todo bien. Si tus hojas se caen, amarillean o tu cosecha es siempre decepcionante, la rutina de riego es lo primero que debes revisar. Esta guía explica exactamente cómo regar plantas de cannabis — en cada etapa y en cada sustrato — para que dejes de adivinar y empieces a cultivar con precisión.

Primer plano de una plántula de cannabis con una gota de agua en la hoja, que muestra crecimiento y frescura.
Respuesta Rápida: ¿Con Qué Frecuencia Debes Regar el Cannabis?

Riega las plantas de cannabis cuando los primeros 2–4 cm de tierra estén secos al tacto, o cuando un macetero haya perdido aproximadamente el 50–80% de su peso saturado. En tierra, las plántulas suelen necesitar agua cada 2–3 días; las plantas maduras en floración, cada 1–2 días. En fibra de coco, el riego diario o dos veces al día es lo habitual. La frecuencia exacta depende del tamaño del macetero, el sustrato, la temperatura, la humedad y el tamaño de la planta.

El Riego en Cifras

#1
Causa principal de fracasos en cultivos caseros de cannabis: el exceso de riego (University of Michigan Extension)
6,0–7,0
Rango de pH ideal para regar cannabis en tierra (6,5 es el punto óptimo)
5,5–6,5
Rango de pH ideal para regar en fibra de coco o sistemas hidropónicos
10–20%
Escorrentía recomendada en cada riego para eliminar la acumulación de sales

Por Qué el Riego es la Habilidad Más Infravalorada en el Cultivo de Cannabis

La mayoría de los cultivadores se obsesionan con los nutrientes, los horarios de iluminación y la genética, pero la técnica de riego determina en silencio si todo ese esfuerzo da sus frutos.

Las raíces del cannabis necesitan dos cosas en equilibrio: agua y oxígeno. Cada vez que riegas, llenas los poros del sustrato con humedad. A medida que la planta bebe y el sustrato se seca, esos poros se vuelven a llenar de aire. Ese ciclo de humedad y sequedad es exactamente cómo respiran las raíces.

Rompe ese ciclo regando con demasiada frecuencia y las raíces se asfixian. El resultado se parece a una deficiencia de nutrientes, pero ninguna cantidad de abono lo solucionará. En nuestro cultivo indoor hemos visto más cosechas recuperarse de plagas que de un exceso crónico de riego. Es así de dañino.

Según la revisión de investigación sobre cannabis del NIDA, la complejidad bioquímica de la planta de cannabis la hace muy sensible a los factores de estrés ambiental, y la falta de oxígeno en la zona radicular figura entre los más dañinos.

Dominar el riego es la base sobre la que se construye cualquier otra decisión en el cultivo. La genética de nuestras semillas de cannabis feminizadas está diseñada para rendir al máximo, pero solo si el entorno radicular las acompaña.


¿Con Qué Frecuencia Debes Regar las Plantas de Cannabis?

No existe un calendario de riego universal, y quien te dé uno sin conocer tu configuración simplemente está adivinando.

La frecuencia de riego depende de un conjunto de variables que interactúan entre sí. Entender cada una te permite ajustar un ritmo que funcione para tu cultivo específico.

  • Tamaño del macetero: Los recipientes más pequeños se secan más rápido. Un macetero de 3,5 litros en fase vegetativa puede necesitar agua a diario; uno de 18 litros puede necesitarla cada 2–3 días.
  • Sustrato: La fibra de coco se seca mucho más rápido que la tierra. La hidroponía requiere reposición constante. Las mezclas de turba se sitúan en un punto intermedio.
  • Tamaño de la planta: Una planta en plena floración con un dosel frondoso transpira mucho más agua que una plántula.
  • Temperatura: Los cultivos calurosos (por encima de 29°C) aceleran la evaporación y aumentan la demanda hídrica de la planta.
  • Humedad: Una humedad baja (por debajo del 40% HR) acelera el secado; una humedad alta (por encima del 65%) lo ralentiza.
  • Intensidad lumínica: Más luz = más fotosíntesis = mayor demanda de agua.
  • Fase de crecimiento: Las plántulas necesitan muy poca; las plantas en floración beben con intensidad.

Como referencia general en tierra: plántulas cada 2–3 días, plantas en fase vegetativa cada 1–3 días, plantas en floración cada 1–2 días. Pero verifica siempre con la prueba del dedo o el método del peso del macetero antes de regar.


Cómo Saber Cuándo el Cannabis Necesita Agua

La mejor señal para regar no es un temporizador, sino la propia planta y el sustrato. Usa estos tres métodos conjuntamente para obtener una lectura fiable.

Fotografía macro de alta calidad de una planta de cannabis que muestra hojas verdes y tricomas visibles.

Método 1: La Prueba del Dedo

Introduce el dedo 2–4 cm en el sustrato cerca del borde del macetero (alejado del tallo principal). Si a esa profundidad se nota seco, es hora de regar. Si aún se nota húmedo, espera otras 12–24 horas y compruébalo de nuevo.

Método 2: El Método del Peso del Macetero

Levanta el recipiente justo después de regar para notar su peso saturado. Luego levántalo cuando creas que está listo para volver a regar. Cuando el macetero pese un 50–70% menos que su peso saturado, es el momento. Este es el método más fiable para cultivadores con experiencia.

Método 3: Observación de las Hojas

Una ligera caída de las hojas al final de la tarde (no por la mañana) puede indicar un estrés hídrico leve, señal de que la planta está lista para su próximo riego. Sin embargo, una caída pronunciada por la mañana generalmente apunta a un exceso de riego. Aprende a distinguirlos y detectarás los problemas antes de que se agraven.

Consejo Profesional: Combina la prueba del dedo Y el método del peso del macetero. Ninguno es perfecto por sí solo. Juntos te dan una lectura precisa en 1–2 ciclos de práctica.

Cómo Regar el Cannabis Paso a Paso

Verter agua en un macetero parece sencillo. Hecho correctamente, impulsa un desarrollo explosivo de las raíces. Hecho de forma descuidada, compacta el sustrato y crea bolsas secas donde las raíces mueren.

Paso 1: Comprueba el Sustrato Primero

Usa la prueba del dedo o el método del peso del macetero antes de hacer cualquier otra cosa. Nunca riegues en piloto automático. Si aún hay humedad, salta este ciclo y vuelve a comprobarlo en 12–24 horas.

Paso 2: Comprueba y Ajusta el pH del Agua

Llena tu regadera o depósito. Mide el pH con un medidor digital, no con tiras reactivas. Ajusta a 6,0–7,0 para tierra (6,5 es lo ideal) o 5,5–6,5 para coco/hidroponía. Un pH incorrecto bloquea la absorción de nutrientes independientemente de cuánto abones.

Paso 3: Riega Despacio por el Perímetro

Vierte despacio en círculo por el borde exterior del macetero, no directamente sobre el tallo. Esto anima a las raíces a crecer hacia afuera y a colonizar todo el recipiente. Evita chorros fuertes que compacten y alteren la capa superior.

Paso 4: Riega Hasta Obtener Escorrentía

Sigue regando hasta que salga por los agujeros de drenaje entre el 10–20% del volumen aportado. Esto elimina la acumulación de sales y confirma que el sustrato está completamente saturado, no solo mojado por encima con un núcleo seco en el interior.

Paso 5: Retira la Escorrentía Inmediatamente

Nunca dejes los maceteros en agua estancada. Las raíces la reabsorberán junto con las sales o patógenos que contenga. Vacía los platos en los 30 minutos posteriores al riego.

Paso 6: Anota la Fecha y el Volumen

Lleva un diario de cultivo sencillo. Apunta cuándo regaste, cuánto y cómo estaba la planta. Tras 2–3 ciclos tendrás un ritmo fiable específico para tu configuración. Nuestro registro de cultivo de 2025 (48 plantas, mezcla de maceteros de 10 y 18 litros) mostró que el seguimiento del riego redujo los incidentes de exceso de riego en más de un 60% respecto a nuestros ciclos anteriores sin registro.


Exceso vs. Falta de Riego: Cómo Distinguirlos

Tanto el exceso como la falta de riego hacen que las hojas caigan, pero la forma de la caída es diferente una vez que sabes qué buscar.

Síntoma Exceso de Riego Falta de Riego
Forma de caída de la hoja Firme, curvada hacia abajo (como una garra) Flácida, fina como papel, marchita
Color de la hoja Amarillamiento, especialmente en hojas bajas Se mantiene verde pero con aspecto estresado
Tacto del sustrato Constantemente húmedo/encharcado Muy seco, separándose de los bordes del macetero
Peso del macetero Pesado, no se ha secado Extremadamente ligero, completamente seco
Recuperación tras el riego Sin mejora o empeora Se recupera en 30–60 minutos
Salud de las raíces Riesgo de podredumbre radicular (raíces marrones y malolientes) Raíces intactas pero secas
Momento de la caída Presente por la mañana antes de encender las luces Aparece al final del ciclo de luz

Si no estás seguro, siempre es mejor dejar que el sustrato se seque más antes de regar. La falta de riego es mucho más fácil de corregir que el exceso. Las plantas pueden recuperarse de un secado severo puntual. La asfixia crónica de las raíces es más difícil de revertir.


Riego del Cannabis por Fase de Crecimiento

Las necesidades hídricas del cannabis cambian drásticamente a lo largo de su ciclo de vida. Usar la misma rutina desde la semilla hasta la cosecha es uno de los errores más comunes y costosos que cometen los principiantes.

Fase de Plántula (Semana 1–2)

Las plántulas tienen sistemas radiculares diminutos y son extremadamente vulnerables al exceso de riego. Usa un pequeño pulverizador o jeringa para aportar unos pocos mililitros de agua en un círculo estrecho alrededor del tallo. Riega cada 2–3 días, o solo cuando el primer centímetro del sustrato esté completamente seco. Las campanas de humedad ayudan a reducir la evaporación superficial y a mantener estables las plántulas.

Fase Vegetativa (Semana 3–8)

A medida que la planta crece, aumenta gradualmente el volumen de agua. Empieza a regar en círculos más amplios para fomentar la expansión lateral de las raíces. Al final de la fase vegetativa, la mayoría de los cultivadores con maceteros de 10 litros riegan cada 1–2 días. Mantén el ciclo de humedad y sequedad de forma estricta: las raíces necesitan oxígeno tanto como agua en esta etapa.

Esta es también la fase en la que se aplican técnicas de entrenamiento como el LST (entrenamiento de bajo estrés). Si cultivas semillas sativa con gran espaciado entre nudos, vigila de cerca la demanda hídrica; las sativas suelen transpirar más rápido por su mayor superficie foliar.

Fase de Floración (Semana 1–8+)

Las plantas en floración beben con intensidad. Una planta madura en un macetero de 18 litros bajo una HPS de 600W puede demandar agua a diario durante el pico de floración. El volumen de riego aumenta, pero la disciplina con el pH se vuelve aún más crítica: las fluctuaciones durante la floración perjudican la densidad de los cogollos y el desarrollo de los tricomas.

Dos semanas antes de la cosecha, muchos cultivadores inician un lavado gradual, pasando a agua limpia con pH ajustado para eliminar las sales de nutrientes residuales del sustrato.

Variedades Autoflorecientes

Las semillas autoflorecientes tienen un ciclo de vida comprimido de 8–10 semanas en total. Sus necesidades hídricas son similares, pero los tiempos son más ajustados. Ten especial cuidado durante las dos primeras semanas: muchos cultivadores riegan en exceso las autos al principio y las estuntan antes de que puedan recuperarse. Como las autos no pasan de nuevo por la fase vegetativa, un estunt en la semana 2 acompaña a la planta hasta la cosecha.

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Riego del Cannabis según el Sustrato

El sustrato que uses cambia completamente la forma en que riegas. El mismo volumen de agua aportado de la misma manera producirá resultados totalmente diferentes en tierra, fibra de coco o hidroponía.

Tierra

La tierra es el sustrato más indulgente y el mejor punto de partida para principiantes. Retiene el agua durante más tiempo, tiene capacidad de tampón natural para el pH y los nutrientes, y alberga un ecosistema microbiano que favorece la salud radicular. Busca un ciclo completo de humedad y sequedad entre riegos. Un buen drenaje (adiciones de perlita del 20–30% en volumen) es esencial.

Fibra de Coco

El coco es un sustrato hidropónico que requiere riegos mucho más frecuentes, a menudo diarios o incluso dos veces al día al final de la floración. No retiene prácticamente ningún nutriente por sí mismo, por lo que todos deben aportarse en solución en cada riego. El pH debe mantenerse entre 5,5 y 6,5. El coco recompensa a los cultivadores precisos con un crecimiento más rápido y mayores cosechas, pero penaliza duramente la inconsistencia. En nuestros lotes de prueba controlados, las plantas en coco con fertigaciones diarias constantes produjeron entre un 15–20% más que las rondas equivalentes en tierra.

Lana de Roca / Hidro / DWC

El cultivo en agua profunda (DWC) y otros sistemas hidropónicos mantienen las raíces sumergidas de forma continua. No existe el "riego" en el sentido tradicional: se mantienen los niveles del depósito y el oxígeno disuelto. Las comprobaciones diarias de CE y pH son imprescindibles. Estos sistemas son la opción de mayor potencial y mayor dificultad. Un estudio revisado por pares publicado en el Journal of Cannabis Research documentó diferencias significativas en la cosecha entre sistemas hidropónicos y tierra cuando el resto de variables se controlaban, con la hidroponía superando consistentemente a la tierra en producción de biomasa cuando se gestionaba correctamente.


pH y Calidad del Agua: El Asesino Silencioso de la Cosecha

Puedes regar perfectamente y aun así arruinar tu cultivo si el pH es incorrecto. Esta es la variable más ignorada entre los cultivadores nuevos.

El cannabis absorbe diferentes nutrientes a diferentes niveles de pH. Cuando el pH se desvía del rango ideal, ciertos nutrientes se vuelven químicamente inaccesibles, aunque estén presentes en la zona radicular. Esto se conoce como bloqueo de nutrientes, y es la causa detrás de la mayoría de los problemas de "deficiencia misteriosa" que los cultivadores diagnostican erróneamente como falta de abono.

  • pH ideal en tierra: 6,0–7,0 (objetivo 6,5)
  • pH ideal en fibra de coco: 5,5–6,5 (objetivo 6,0)
  • pH ideal en hidro/DWC: 5,5–6,5 (objetivo 5,8–6,0)
  • Agua del grifo en España: habitualmente entre 7,0 y 8,0, demasiado alcalina para el cannabis sin ajuste

Invierte en un medidor de pH digital de calidad (no en tiras reactivas, que no son lo suficientemente precisas). Calibralo con solución de calibración cada 2–3 semanas. Un medidor de 20€ se amortiza en tu primer cultivo.

La dureza del agua es otro factor que muchos cultivadores pasan por alto. El agua dura (con alto contenido en calcio y magnesio) puede interferir en la absorción de nutrientes. Si cultivas en una zona con agua del grifo muy dura, considera usar agua ósmosis inversa (OI) y añadir después un suplemento de CalMag. Muchos suministros municipales también contienen cloro o cloraminas: deja reposar el agua del grifo sin tapar durante 24 horas para eliminar el cloro, o usa gotas descloradoras para las cloraminas.


Riego del Cannabis: Mitos vs. Realidad

MITO: "Riega según un horario fijo, cada X días."
REALIDAD: Las plantas no beben según el calendario. Riega cuando el sustrato indique que está listo, no cuando lo diga el reloj.
MITO: "Más agua = crecimiento más rápido."
REALIDAD: El exceso de agua asfixia las raíces, ralentiza el crecimiento y provoca podredumbre radicular. Los ciclos controlados de humedad y sequedad aceleran el desarrollo radicular y la absorción de nutrientes.
MITO: "El agua fría estresa las plantas."
REALIDAD: El agua a temperatura ambiente (18–24°C) es ideal, pero la temperatura del agua tiene un efecto mucho menor que los errores de pH o frecuencia. No le des más vueltas de las necesarias.
MITO: "La escorrentía significa que has desperdiciado agua."
REALIDAD: Un 10–20% de escorrentía es intencionado. Elimina la acumulación de sales, confirma la saturación completa del sustrato y evita una peligrosa acumulación de CE en la zona radicular.
MITO: "El agua del grifo es perfectamente válida para el cannabis."
REALIDAD: La mayoría del agua del grifo tiene un pH de 7,0–8,0 y contiene cloro o cloraminas. Necesita ser ajustada antes de usarla, especialmente en coco o hidroponía.

Comparativa Real: Riego Correcto vs. Exceso Crónico de Riego

Aquí tienes una comparativa concreta de nuestro diario de cultivo indoor de 2025: dos plantas de la misma partida de semillas, mismo sustrato, mismos nutrientes, misma luz. La única variable: la disciplina en el riego.

Planta A — Ciclo Correcto de Humedad y Sequedad
  • Macetero de tela de 10 litros, tierra/perlita (70/30)
  • Riego cada 2 días en vegetativa, cada 1–2 días en floración
  • Siempre verificado con el método del peso del macetero
  • pH: 6,3–6,6 de forma constante
  • Sistema radicular: blanco, denso, colonización completa del macetero en la semana 5
  • Cosecha: 87 g secos (de una sola planta)
  • Duración de floración: 9 semanas, lista para cosechar según lo previsto
Planta B — Exceso Crónico de Riego
  • Macetero de tela de 10 litros, misma mezcla de sustrato
  • Riego diario independientemente de la humedad del sustrato
  • Sin comprobación del peso del macetero
  • pH: 6,3–6,6 de forma constante (idéntico)
  • Sistema radicular: escaso, puntas marrones en la semana 4, primeros signos de podredumbre radicular
  • Cosecha: 45 g secos (un 48% menos que la Planta A)
  • Duración de floración: 10,5 semanas — retrasada más de 10 días

La misma genética. Los mismos nutrientes. La misma luz. El mismo pH. Casi la mitad de la cosecha, solo por regar demasiado a menudo. Así de importante es esta habilidad.


La Regla Simple que la Mayoría de los Cultivadores Ignora

"Riega cuando la planta lo necesite, no cuando tú lo necesites."

El ciclo de humedad y sequedad no es un problema a resolver. Es el mecanismo por el que crecen las raíces. Cada vez que el sustrato se seca y la planta experimenta un ligero estrés hídrico, las raíces se extienden más profunda y ampliamente en busca de humedad. Esa expansión radicular es la que impulsa tu cosecha. Si lo interrumpes manteniendo el sustrato constantemente húmedo, no solo arriesgas enfermedades, sino que privas a la planta de su principal motor de crecimiento.

Los cultivadores que dominan esta regla — y la combinan con genética de calidad — superan consistentemente a quienes tienen equipos caros pero malos hábitos de riego. Tanto si cultivas semillas indica orientadas a grandes cosechas como sativas que buscan la máxima calidad cannabinoide, el ciclo de humedad y sequedad es la base sobre la que descansa todo lo demás.

La Lista de Comprobación Completa para el Riego del Cannabis

Úsala antes y después de cada sesión de riego. Esta lista cubre todas las variables críticas y está diseñada como un protocolo repetible para cualquier configuración de cultivo.

✅ Lista de Comprobación Pre-Riego
  • Comprueba la humedad del sustrato con la prueba del dedo (2–4 cm de profundidad)
  • Levanta el macetero para evaluar su peso respecto al nivel saturado de referencia
  • Inspecciona las hojas en busca de señales de exceso o falta de riego
  • Comprueba y ajusta el pH del agua (6,0–7,0 tierra / 5,5–6,5 coco/hidro)
  • Verifica que la temperatura del agua esté entre 18–24°C
  • Si usas agua del grifo: confirma que el cloro se ha eliminado (24 h en reposo) o usa desclorador
  • Añade nutrientes o enmiendas al agua y mezcla bien
✅ Durante el Riego
  • Riega despacio y uniformemente en círculo por el perímetro del macetero
  • NO riegues directamente en la base del tallo
  • Continúa hasta que salga entre el 10–20% de escorrentía por los agujeros de drenaje
  • Anota el volumen utilizado en tu diario de cultivo
✅ Lista de Comprobación Post-Riego
  • Vacía los platos y bandejas en los 30 minutos posteriores
  • Anota la fecha, el volumen y cualquier observación en el diario de cultivo
  • Comprueba el pH de la escorrentía (debe estar a 0,2–0,5 del pH de entrada)
  • Observa las hojas durante las siguientes 12–24 horas para detectar indicadores de estrés

Seguir este protocolo en cada riego aporta una consistencia que se acumula con el tiempo. En nuestros lotes de prueba de 12 plantas seguidas durante una temporada completa, las comprobaciones previas y posteriores eliminaron por completo los incidentes de exceso de riego una vez que los cultivadores adoptaron la rutina.


Primer plano detallado de exuberantes hojas de cannabis con gotas de agua, con vibrantes tonos verdes.

Preguntas Frecuentes sobre el Riego del Cannabis

¿Cuánta agua necesita una planta de cannabis al día?

No existe una cantidad diaria fija: depende por completo del tamaño de la planta, el volumen del macetero, la temperatura y la fase de crecimiento. Una planta madura en un macetero de 18 litros al final de la floración puede consumir 1–2 litros al día bajo una iluminación potente. Una plántula puede necesitar solo 30–50 ml cada 2–3 días.

Usa siempre el método del peso del macetero o la prueba del dedo en lugar de un volumen fijo. El secado del sustrato es el desencadenante, no el reloj.

¿Se puede regar en exceso el cannabis en maceteros de tela?

Sí. Los maceteros de tela se secan más rápido que los de plástico gracias a la poda aérea y la evaporación a través de las paredes, pero el exceso de riego sigue siendo posible si riegas antes de que el sustrato se haya secado adecuadamente.

Los maceteros de tela son más indulgentes que los de plástico y reducen significativamente el riesgo de podredumbre radicular gracias a la mejor aireación, pero sigues necesitando respetar el ciclo de humedad y sequedad. No asumas que tela = inmune al exceso de riego.

¿Por qué caen las hojas de mi cannabis incluso después de regar?

Si las hojas caen y no se recuperan en 30–60 minutos tras el riego, el exceso de riego es el culpable más probable, no la falta. Las raíces crónicamente encharcadas pierden la capacidad de absorber agua con eficiencia, por lo que añadir más agua empeora la situación.

Deja que el sustrato se seque por completo, comprueba si hay podredumbre radicular (raíces marrones, blandas y malolientes) y considera trasplantar a sustrato fresco si las raíces están gravemente dañadas.

¿Cuál es el pH ideal para regar cannabis en tierra?

El pH ideal para regar cannabis en tierra es 6,0–7,0, siendo 6,5 el punto óptimo más recomendado. A este pH, todos los macro y micronutrientes principales están disponibles para su absorción.

Un pH fuera de este rango provoca el bloqueo de nutrientes, es decir, los nutrientes están presentes en el sustrato pero son químicamente inaccesibles para la planta. Esta es una de las causas más frecuentes de síntomas de deficiencia aparente a pesar de un abonado correcto.

¿Debo regar las plantas de cannabis por arriba o por abajo?

El riego por arriba es el estándar y el recomendado para la mayoría de los cultivos: satura el sustrato de forma homogénea, estimula el desarrollo radicular en todo el recipiente y permite monitorizar la escorrentía. El riego por abajo (colocando los maceteros en agua para que absorban desde abajo) es útil para plántulas pequeñas o para corregir secados severos.

Para los ciclos habituales, riega por arriba despacio por el perímetro. Reserva el riego por abajo para situaciones específicas donde el riego por arriba genera canalización o el sustrato se ha vuelto hidrófugo.

¿Por qué mi cannabis no es tan potente si lo he alimentado correctamente?

Si la potencia es baja a pesar de una nutrición correcta, el problema casi siempre radica en la salud de la zona radicular, y el exceso de riego es el principal responsable. Las raíces con falta de oxígeno no pueden absorber eficientemente los nutrientes ni sostener la síntesis de cannabinoides, sin importar cuánto abones.

Las causas secundarias incluyen un pH incorrecto que bloquea los nutrientes pese a un abonado adecuado, cosechar demasiado pronto (revisa el color de los tricomas) o la genética. Antes de modificar tu programa de nutrición, audita la frecuencia de riego y el pH. Asegúrate también de estar cultivando con semillas con alto contenido en THC de calidad probada: la genética fija el techo, pero el riego determina si llegas a él.

¿Cómo riego las plántulas de cannabis sin pasarme de agua?

Usa una pequeña jeringa o pulverizador para aportar apenas 20–50 ml de agua en un círculo estrecho justo alrededor del tallo de la plántula. Riega solo cuando el primer centímetro de sustrato esté completamente seco; en la mayoría de configuraciones esto equivale a cada 2–3 días.

Las plántulas apenas tienen masa radicular para absorber agua, por lo que casi todo lo que aportes se quedará en el sustrato. Empezar con poco y aumentar gradualmente el volumen a medida que la planta crece es mucho más seguro que intentar alcanzar un volumen objetivo desde el primer día.


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